¿Cómo llegué al mundo de la fotografía?

antonio rebeca

Bueno, pues siempre lo he achacado a mi faceta de ilustrador/dibujante frustrado. Aunque me encanta dibujar, nunca he logrado sobresalir ni he llegado a crear nada de lo que de pequeño me proponía.

La fotografía y la edición me ha permitido recrear esos paisajes, ambientes y escenas soñados. Recrear las situaciones y mundos que tenía en mi mente, inmortalizar grandes momentos, la posibilidad de “dibujar” la historia de mi familia en un álbum que repasaré con cariño en nuestra vejez.

 Pero, si yo soy "Informático", ¿cómo he caído aquí?

Pues mientras hacia una web, recuerdo que me quedé meses esperando al fotógrafo "de la empresa", que resultaba ser un empleado que en su tiempo libre tenía que echar mano a su afición a la fotografía y sacar instantáneas de los artículos. Finalmente, ese proyecto de web cayó en el olvido mientras esperaba esas fotografías.

De modo que decidí comprar una semi-reflex y hacer ese trabajo yo mismo. Y joder, parece que no se me daba mal. De ahí pasé a sumergirme entre las capas de Photoshop, los filtros y los ajustes. Los retratos, las dramatizaciones de escenarios, la fantasia, el steampunk, el cosplay... vaya mundo tan fascinante. Mientras más indagaba, más me daba cuenta de que menos sabia. Y así, curso tras curso, libro tras libro, videotutorial tras videtutorial alimentaba mi curiosidad y mis ganas de superarme.

Y llegó el momento en el que vi que podía convertirse en una salida laboral tras el desafortunado despido de mi trabajo de toda la vida. Si, ese momento en el que, tras muchos años de trabajo, de dejarte los codos, la vista y la ilusión en un trabajo para el que no solo daba la talla, sino que me lo había ganado en un proceso de selección, me veo en la calle por el capricho de unos cuantos hipócritas que me sustituyeron a mí y a varios de mis compañeros por sus cuñados y sus amistades. Pero esa será una historia que deberá ser contada en otra ocasión.

En esos momentos hay muchos sentimientos contradictorios, porque no encontraba nada que me hiciese sentir realizado, y me sentía un inútil. Y mis primeros trabajos en la fotografía no alcanzaban la calidad que buscaba, porque tampoco tenía un equipo que me lo permitiera. Porque, aunque queda muy bonito decir lo contrario, un buen equipo ayuda mucho y mi situación económica tampoco me permitía lanzarme a por un equipo profesional.

Pero se empieza a rodar, tropezando mucho. Tampoco nadie quiso aceptarme como alumno en prácticas tras finalizar mi formación en fotografía. Aprendiéndolo todo a base de golpes y decepciones, aquí me hallo:

De nuevo en un trabajo que me gusta, enseñando. Y enseñando fotografía digital. Si quería azúcar, ahí van dos cucharadas. No quiero hablar muy alto, pero creo que eso es tener buena estrella.

Ahora comienzo una nueva aventura gracias a Joaquín Aguilar, que ha confiado en mí para sacar adelante este proyecto que es La Gata Producciones. Y en los agradecimientos deben de estar grandes profesionales como Alain Perdomo, Francisco Guerrero y Rebeca Saray, gracias a los que di un salto cualitativo en mis trabajos. A  esos compañeros/as que siempre están ahí detrás de Facebook o del teléfono para ayudarme y corregirme. A todas aquellas personas que han confiado en mí y han dejado en mis manos sus momentos más especiales; a mis alumnos/as que con su curiosidad no permiten que me duerma en los laureles y todas las clases aprendamos mutuamente cosas nuevas.

Y mención también a las personas que se han esforzado para que no saliese de la cola del SAE, porque todos/as me han dado fuerzas y alimentado mis ganas de ser cada día mejor y seguir aquí dando la lata.